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Hallan a un hombre empapado y nervioso, deambulando por la ciudad costera de Sheernes, en la isla de Sheppey (Kent, sudeste de Inglaterra). Se trata de un joven triste y huidizo que se niega a hablar. Tiene entre 25 y 30 años, es alto y de cabello rubio. En el momento de su aparición, el día 7 de este mes, vestía traje negro con camisa blanca y corbata. Las etiquetas de la ropa estaban arrancadas. Fue llevado al hospital marítimo de Medway, en Gillingham. Ante su silencio y tratando de conseguir algún dato, los médicos le dieron papel y bolígrafo. En vez de escribir, dibujó con todo detalle un piano de concierto. Entonces, lo llevaron a la capilla del hospital, donde tienen un piano, y comenzó a tocar con soltura piezas de Tchaikovsky, The Beatles y otras que parecían de su autoría. Después, vuelta al silencio. |
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Trasladado a la Unidad psiquiátrica de Dartford, al norte de Kent, está bien físicamente, pero no habla y sufre continuos ataques de ansiedad. Sólo se relaja frente al teclado, que toca durante horas con gran pasión. Según dicen, hay días en que deben apartarlo a la fuerza del instrumento. "Cuando toca, su comportamiento se transforma. Está relajado, y se olvida de la gente a su alrededor, completamente inmerso en la música y el piano", dijo un asistente del hospital. El pianista ha podido sufrir un trauma fuerte que le ha provocado amnesia. Le han hablado en diferentes lenguas europeas pero no responde. Si entra en una habitación no la atraviesa. La rodea con la espalda pegada a la pared. Se asusta ante las caras nuevas y huye hasta acurrucarse en algún rincón. Sólo reacciona positivamente a la música. El Centro Nacional de Personas Desaparecidas ha establecido contacto con compañías y orquestas europeas con la esperanza de resolver el misterio. En la hipótesis de que proceda de Europa del este, intérpretes polacos, letones y lituanos han intentado hablar con él. Se han recibido cientos de llamadas telefónicas y correos electrónicos de países como Australia, Canadá, Italia, Holanda o Suecia, pero sin resultado. No se sabe qué hacía bajo la intensa lluvia del pasado 7 de abril e incluso se baraja la posibilidad de que llegara a tierra nadando desde algún barco. ¿Vendría esa noche de ofrecer un recital y por ello vestía prendas elegantes? ¿Habría acaso asistido como oyente a un concierto? ¿vestía traje negro porque venía de un funeral? Según la prensa británica, ya hay productoras interesadas en los derechos para llevar esta historia al cine. Por eso, se ha llegado a decir que el pianista podría ser un actor y que este caso no sería más que la campaña publicitaria para la película. |