15 Febrero 2008 1 Comentario

“ELEGÍAS DE DUINO” – Rainer María Rilke (1912-22)

“Porque lo bello no es nada más que el comienzo de lo terrible, justo lo que nosotros todavía podemos soportar (…)”

22 Diciembre 2007 1 Comentario

“LOS CONJURADOS” – Jorge Luis Borges (1985)

“Al cabo de los años he observado que la belleza, como la felicidad, es frecuente. No pasa un día en que no estemos, un instante, en el paraíso. No hay poeta, por mediocre que sea, que no hay escrito el mejor verso de la literatura, pero también los más desdichados. La belleza no es privilegio de unos cuantos hombres ilustres.”

15 Noviembre 2007 1 Comentario

“LAS FLORES DEL MAL” Charles Baudelaire (1857)

HIMNO A LA BELLEZA
¿Vienes del cielo profundo o surges del abismo
oh, Belleza? Tu mirada, infernal y divina,
vierte confusamente el favor y el crimen,
y se puede, por esto, compararte al vino.

Contienes en tu ojo el poniente y la aurora.
Derramas perfumes como un anochecer tormentoso.
Tus besos son un filtro y tu boca un ánfora
que hacen al héroe cobarde y al niño, valiente.

¿Sales de la sima negra o desciendes de los astros?
El destino hechizado sigue tus enaguas como un perro.
Siembras al azar la alegría y los desastres.
Y lo gobiernas todo y no respondes de nada.

Marchas sobre los muertos, Belleza, de los que te burlas.
De tus joyas el Horror no es la menos encantadora,
y la Muerte, entre tus más queridos dijes,
sobre tu vientre orgulloso danza amorosamente.

El efímero deslumbrado vuela hacia ti, candela,
crepita, arde y dice: ¡Bendigamos estas luces!
El amante jadeando inclinado sobre su bella
tiene el aspecto de un moribundo acariciando su tumba.

Que vengas del cielo o del infierno, ¿qué importa,
¡oh, Belleza! ¡monstruo enorme, horroroso e ingenuo!
si tu mirar, tu sonrisa, tu pie, me abren la puerta
de un Infinito que amo y nunca he conocido?

De Satán o de Dios, ¿qué importa? Ángel o Sirena,
¿qué importa? si tú vuelves, –¡hada de los ojos de terciopelo,
ritmo, perfume, luz, oh, mi única reina!–
el universo menos horrible y los instantes menos pesados?

15 Octubre 2007 Comentar

“CINCO MEDITACIONES SOBRE LA BELLEZA” François Cheng (2006)

“En estos tiempos de miserias omnipresentes, de violencias ciegas, de catástrofes naturales o ecológicas, hablar de la belleza puede parecer incongruente, inconveniente, incluso provocador. Casi un escándalo. Pero por esta misma razón, vemos que, en lo opuesto al mal, la belleza se sitúa efectivamente en la otra punta de una realidad a la cual debemos enfentarnos. Estoy convencido de que tenemos el deber urgente, y permanente, de examinar los dos misterios que constituyen los extremos del universo vivo: por un lado, el mal. Por otro, la belleza.”

15 Agosto 2007 1 Comentario

“EL SENTIDO DE LA BELLEZA” George Santayana (1896)

“La belleza parece ser la manifestación más transparente de la perfección y la mejor evidencia de su posibilidad. Si la perfección es, como debería serlo, la última justificación del ser, podemos entender el fundamento de la dignidad moral de la belleza. La belleza es garantía de una posible conformidad entre el alma y la naturaleza; y, en consecuencia, un fundamento de fe en la supremacía del bien.”

15 Marzo 2007 4 Comentarios

“LA VIDA LA MUERTE” Miguel Brieva (2004)

“DEFINICIÓN DE LO FEO: Algo que no puede ser usado ni para un collage horrible.”

15 Febrero 2007 Comentar

“EL VIAJE A LA FELICIDAD” Eduardo Punset (2005)

“No es seguro que el rostro sea el espejo del alma, pero todos los médicos están de acuerdo en que la cara es una parte del cuerpo muy complicada donde los ojos, la nariz y las marcas cutáneas reflejan casi todas las enfermedades ocasionales o del entorno. Armand Marie Leroi va más allá y recuerda que casi todos los trastornos genéticos también dejan su huella en la cara.
«La belleza, aunque apenas seamos conscientes de ello, es la ausencia de error -prosigue Leroi-. No es una cualidad en sí misma, sino la ausencia de vicisitudes en la vida, de mutaciones reflejadas en el rostro. De vez en cuando vemos a alguien que ha escapado de ellas y nos decimos que encarna la belleza.» El escritor francés Stendhal decía que «la belleza es la promesa de felicidad», pero yo creo que la belleza es más bien la ausencia de dolor, o del recuerdo del dolor.”

15 Octubre 2006 2 Comentarios

“IL NOUS FAUT REGARDER (Tenemos que mirar)” Jacques Brel (1954)

Detrás de la inmundicia / Que se ofrece ante nosotros / Tras los ojos arrugados / Y los rostros blandos / Más allá de esas manos / Abiertas o cerradas / Que se tienden en vano / O que están puño en alto / Más lejos que las fronteras / Alambradas de espino / Más lejos que la miseria / Tenemos que mirar
Tenemos que mirar / Lo que hay de hermoso / El cielo gris o azulado / Las muchachas en la orilla del agua / El amigo que sabemos fiel / El sol de mañana / El vuelo de una golondrina / El barco que regresa
Por encima del concierto / De sollozos y llantos / Y de gritos de cólera / De los hombres que tienen miedo / Por encima del estruendo / De las calles y de los talleres / De las sirenas de alarma / De los juramentos de carretero / Más fuerte que los niños / Que se cuentan las guerras / Y más fuerte que los mayores / Que las hemos de hacer
Tenemos que escuchar / El pájaro en el fondo del bosque / El murmullo del verano / La sangre que se agita / Las nanas de las madres / Las oraciones de los niños / Y el rumor de la tierra / Que se adormece suavemente

15 Septiembre 2006 Comentar

“Mi Filosofía de A a B y de B a A” Andy Warhol (1975)

Tres cosas me parecen siempre muy hermosas: mi buen par de viejos zapatos que no me duelen, mi propia cama y la aduana americana cuando vuelvo a casa.

15 Agosto 2006 1 Comentario

“EL POEMA DE LOS LUNÁTICOS” Ermanno Cavazzoni (1987)

Y recuerdo que mientras subía la escalera oí la voz del sepulturero junto a la puerta que me decía:
-Todo el mundo piensa en lo que puede haber bajo tierra, pero allí no hay nada.
-Entonces ¿dónde hay algo? –le pregunté.
-Alrededor, mirando alrededor. Ahí es donde se ven las cosas más hermosas.

15 Junio 2006 2 Comentarios

“EL DIVINO FRACASO” Rafael Cansinos Asséns (1918)

“Y sin embargo, ¡sería tan bello crear una sola cosa bella y extasiarse para siempre en su contemplación! Seríamos así los autores de un único poema, que para nosotros tendría un valor incomparable. Lo habríamos pulido y retocado: y hecho de él una capilla de todas nuestras emociones; una obra maestra para nuestra vida que es una obra maestra. Habríamos engarzado en él las palabras más preciosas y raras, las más evocadoras y justas. Habríamos hecho de él una letanía que repetiríamos para nosotros a todas horas para saludar el alba y para despedir al ocaso. Y no nos importaría que nos quebrasen las manos ni nos cegasen con tizones rojos. Habríamos hecho ya nuestra obra definitiva: y cada día, la renovaríamos y cuidaríamos como una cabellera. Y sería bello tener así esta obra única: y arrullados por esta única música, cada día más fina y llena de sentido, irnos en la madrugada de nuestra vida, cantando, como esos hombres que costean en la noche, las orillas del mar…”

15 Mayo 2006 1 Comentario

“LA BELLEZA” Carlos Toro Montoro (1995)

LA BELLEZA ES TAN FUERTE
LA BELLEZA ES TAN ALTA
QUE TE VUELVE SU ESCLAVO
QUE DESLUMBRA MIRARLA
TAN AGUDA QUE HIERE
TAN SEGURA QUE ESPANTA
TAN ESCASA QUE ALGUNOS
NUNCA LOGRAN HALLARLA
SE DISFRAZA EN LA NOCHE
SE DESNUDA EN EL ALBA
SE DIBUJA EN EL SUEÑO
SE REFUGIA EN EL ALMA
SE PROLONGA EN EL TIEMPO
Y EN EL TIEMPO SE ACABA
NADIE PUEDE TENERLA
AUNQUE PUEDAN COMPRARLA
LA BELLEZA ES TAN BREVE
LA BELLEZA ES TAN CASTA
QUE HAY QUE ANDAR CON CUIDADO
PARA NO DESHOJARLA
ES TAN PURA Y TAN DULCE
QUE SE MANCHA CON NADA
ES UN LUJO SENTIRLA
Y UN DELITO MATARLA
SE DISFRAZA EN LA NOCHE
SE DESNUDA EN EL ALBA
SE DIBUJA EN EL SUEÑO
SE REFUGIA EN EL ALMA
LA BELLEZA LO ES TODO
LA BELLEZA NO ES NADA
15 Abril 2006 2 Comentarios

DICHOS Y REFRANES

No es hermoso lo hermoso, sino lo que tal nos parece a nosotros.
Sobre gustos no hay disputa.
Ojos hay que de legañas se enamoran.
Narigudas y chatas, todas se casan.
Lo hermoso, tras sí lleva los ojos.
Hermosura, poco dura.
La esencia fina viene en frasco chico.
Aunque la mona se vista de seda, mona se queda.
Virtud y alegría, belleza crían; atavíos y afeites son caros y mienten.
Tuve hermosura y no tuve ventura.
Siempre va la desgracia con la hermosura.
Siempre cae la mancha en el mejor paño.
No hay hermosura sin tacha.
A cada uno le gusta lo suyo.
Quien a feo ama, hermoso le parece.
El deseo hace hermoso lo feo.
Por el interés, lo más feo hermoso es.
Bondad y belleza, todo en una pieza.

15 Febrero 2006 2 Comentarios

“BIOGRAFÍA DEL HAMBRE” Amélie Nothomb (2004)

“Una noche, tuve una revelación. Desplomada en el sofá, estaba leyendo un cuento de Colette titulado La cera verde. Aquella historia no venía a contar nada concreto: una joven muchacha lacraba unas cartas. Sin embargo, aquel relato me cautivaba sin que pudiera explicarme por qué. A la vuelta de una frase que no aportaba demasiadas informaciones suplementarias, se produjo un fenómeno increíble: un influjo recorrió mi columna vertebral, mi piel se estremeció, y pese a la temperatura ambiental de treinta y ocho grados, se me puso la carne de gallina.
Estupefacta, releí el fragmento que había provocado aquella reacción, intentando descubrir su origen. Pero allí sólo se hablaba de cera en fusión, de su textura, de su olor: o sea, de nada. ¿Entonces por qué aquella emoción espectacular?
Acabé por averiguarlo. Aquella frase era hermosa: lo que había ocurrido era la belleza.
Por supuesto que me acordaba de los discursos de los profesores: “Analizad el estilo de este escritor”, “Este poema está muy bien escrito, por ejemplo la vocal tal aparece cuatro veces en el verso”, etc. Semejantes disecciones resultan tan pesadas como un enamorado detallando a un tercero los encantos de su bienamada. No es que la belleza literaria no exista: sólo que es una experiencia tan incomunicable como los encantos de la Dulcinea para quien no es sensible a los mismos. Hay que apasionarse uno mismo o resignarse a no entender nunca nada.
Para mí, aquel descubrimiento equivalía a una revolución copernicana. La lectura constituía, junto con el alcohol, la parte esencial de mis días: en adelante, sería la búsqueda de esa insoluble belleza.”

15 Diciembre 2005 4 Comentarios

“CIRUGÍA ESTÉTICA” Angelika Taschen (2005)

“He dedicado muchos años a estudiar los diferentes aspectos de la cirugía plástica, y he visto resultados sorprendentes, magníficos, que llevan a convencer de que la existencia de esta especialidad es una bendición. Sin embargo, sigo creyendo que la belleza verdadera nace de la verdad. La belleza en su sentido más amplio me sobrecoge sólo cuando es auténtica y verdadera, cuando surge de muy dentro y no ha sido aplicada desde fuera; y esto es válido para las personas, los cuadros, la música, la literatura, el sexo… Sólo entonces tiene la belleza profunda una fuerza conmovedora que dota de sentido a las cosas.”

“Las grandes superproducciones de Hollywood continúan dictando en la actualidad el ideal de belleza de las mujeres, pero también el de los hombres. Sus estrellas muestran el ejemplo a seguir, el modelo de lo que consideramos hermoso. En el pasado, el ideal de belleza lo determinaban las capas superiores de la sociedad, puesto que el ser humano intenta por lo general alcanzar un peldaño social más elevado que aquel en el que nació. Es por ello que en períodos de hambruna los cuerpos rollizos eran considerados hermosos; cuando la mayoría de hombres y mujeres trabajaba en el campo, la palidez constituía un rasgo de hermosura; hoy, cuando casi todos trabajan en una oficina, resulta más deseable un buen bronceado, con el que se demuestra que uno puede permitirse ir de vacaciones a menudo (incluso si dicho bronceado se ha obtenido en el solárium de la esquina). En la salvaje década de 1020, estuvo de moda el aspecto andrógino, muy acorde con la tolerancia imperante respecto de la homosexualidad y la bisexualidad; en torno a 1950, el ideal eran las pin-ups pechugonas, puesto que nada había más importante en la vida de una mujer que encontrar marido y tener niños. Estos modelos masculinos y femeninos aparecen una y otra vez en el cine. Para poder adaptarse al cliché de la gran pantalla y los primeros planos, casi todas las actrices y muchos actores se ven obligados, hoy más que nunca, a someterse a numerosas operaciones estéticas si desean conservar su trabajo.”
(…)
“El envejecimiento de nuestra sociedad transcurre paralelo a un culto desproporcionado de la juventud y la belleza. Es éste un fenómeno a escala mundial: el envejecimiento no se ve ya como parte de un proceso normal, sino como una circunstancia que debe ralentizarse por todos los medios posibles, en especial mediante la cirugía estética. Al mimo tiempo, el avance imparable de la globalización ha llevado a que el ideal de belleza sea cada vez más uniforme en todo el mundo. Buen ejemplo de ello es Brasil: si bien hasta hace poco se preferían pechos pequeños y unas posaderas rotundas, en la actualidad el número de operaciones de aumento de pecho ha crecido espectacularmente. En los medios de todo el mundo, en la publicidad y las grandes producciones de Hollywood se ha impuesto un ideal de belleza basado en un puñado de actrices, actores y modelos, al alcance de todos previo paso por el quirófano. Liposucciones, implantes mamarios y reducciones de pecho, operaciones de nariz, labios realzados, tratamientos de Botox y liftings hacen posible una apariencia perfecta casi para cualquiera. Está incluso cada vez más de moda el rejuvenecimiento de la vagina, para que ni siquiera las partes más íntimas del cuerpo puedan delatar la verdadera edad. En China, las mujeres se someten durante meses a dolorosas operaciones de alargamiento de las piernas, ya que casi sin excepciones las modelos de todo el mundo tienen extremidades larguísimas. En Japón y otros países del Sureste Asiático se operan los párpados de niños y adolescentes para que tengan un aspecto más occidental; en EE.UU., las personas de color se reducen la nariz y los labios… La identidad individual intenta aproximarse al mal llamado ideal de belleza caucasiana.”
(…)
“Después de todo, siempre que se discute sobre la cirugía estética se acaba regresando a una misma cuestión mucho más general: ¿Qué es la belleza? Al parecer, la ciencia ha demostrado que niños detrás años tienden a acercarse a las personas hermosas de un grupo. En opinión de los biólogos del comportamiento, los hombres desean casi sin excepción a mujeres de labios carnosos, piernas delgadas, cabello brillante, piel sedosa y una proporción determinada entre cintura y cadera. La apariencia tiene también una importancia capital a la hora de solicitar empleo: el más atractivo de los candidatos consigue la plaza con mucha mayor frecuencia que otros quizá más competentes pero menos agraciados. Del mismo modo, una camarera guapa recogerá más propinas que otra no tan hermosa. La belleza es siempre el camino más directo hacia el ascenso social, según el sociólogo Bernd Guggenheimer.”
(…)
“En la actualidad se puede manipular un cuerpo o un rostro gracias a la cirugía plástica, pero ¿es esto capaz de hacer hermosa a una persona? Los cirujanos entrevistados para este libro insisten en que la mera fachada no basta: son necesarias un alma, un aura, un cierto carisma para resultar verdaderamente hermoso. Me pregunto si dentro de 20 años, cuando las personas mayores no operadas ni tratadas sean una minoría (al menos en la parte occidental del mundo), se tendrá por particularmente hermosa la apariencia natural, sin implantes ni ayudas artificiales.”

15 Octubre 2005 Comentar

“DIARIOS (1953-1969)” Witold Gombrowicz

Lunes.
Hemos ido al Tigre. Está en el Delta del Paraná. Navegamos en una lancha por una superficie que se extiende oscura y silenciosa en medio de una maraña de islas. Todo es verde y azul, agradable y ameno. En una parada sube una muchacha que…, ¿cómo decirlo? la belleza tiene sus misterios. Hay muchas melodías bellas, pero sólo algunas son como una mano que oprime la garganta.
Esta belleza era tan magnetizadora que todos se sintieron extraños y quizá incluso avergonzados; nadie se atrevía a admitir que la observaba aunque no había ni un par de ojos que no contemplasen a escondidas aquella espléndida aparición.
De repente, la muchacha, con toda la tranquilidad del mundo, se puso a hurgarse la nariz.

15 Septiembre 2005 1 Comentario

“BOUVARD Y PÉCUCHET” Gustave Flaubert (1881)

“Tal vez la ciencia que se llama estética resolviera sus dificultades. Un amigo de Dumouchel, profesor de filosofía, les mandó una lista de obras sobe la materia. Trabajaron cada uno por su cuenta y después se comunicaban sus reflexiones.
En primer lugar, ¿qué es lo bello? Según Schelling es el infinito expresándose por medio de lo finito. Para Reid, una cualidad oculta. Para Jouffroy, una característica indescomponible. Para DeMaistre, lo que place a la virtud. Para el padre André, lo que conviene a la Razón.
Existen varios tipos de belleza: lo bello en las ciencias: la geometría es bella. Lo bello en las costumbres: no se puede negar que la muerte de Séneca no sea bella. Lo bello en el reino animal: la belleza del perro consiste en su olfato, un cerdo no puede ser bello, dadas sus costumbres inmundas, una serpiente tampoco, porque despierta en nosotros ideas de bajeza. Las flores, las mariposas, los pájaros pueden ser bellos. Finalmente, la condición primera de lo bello es la unidad en la variedad, éste es su principio.
-Sin embargo –dijo Brouvard- dos ojos bizcos son más variados que dos ojos normales y de ordinario producen menos buen efecto.
Tal vez la ciencia que se llama estética resolviera sus dificultades. Un amigo de Dumouchel, profesor de filosofía, les mandó una lista de obras sobe la materia. Trabajaron cada uno por su cuenta y después se comunicaban sus reflexiones.
En primer lugar, ¿qué es lo bello? Según Schelling es el infinito expresándose por medio de lo finito. Para Reid, una cualidad oculta. Para Jouffroy, una característica indescomponible. Para DeMaistre, lo que place a la virtud. Para el padre André, lo que conviene a la Razón.
Existen varios tipos de belleza: lo bello en las ciencias: la geometría es bella. Lo bello en las costumbres: no se puede negar que la muerte de Séneca no sea bella. Lo bello en el reino animal: la belleza del perro consiste en su olfato, un cerdo no puede ser bello, dadas sus costumbres inmundas, una serpiente tampoco, porque despierta en nosotros ideas de bajeza. Las flores, las mariposas, los pájaros pueden ser bellos. Finalmente, la condición primera de lo bello es la unidad en la variedad, éste es su principio.
-Sin embargo –dijo Brouvard- dos ojos bizcos son más variados que dos ojos normales y de ordinario producen menos buen efecto.
Abordaron la cuestión de lo sublime.
Determinados objetos son sublimes por sí mismos: el estruendo de un torrente, las tinieblas profundas, un árbol abatido por la tempestad. Un carácter es bello cuando triunfa, sublime cuando lucha.
-Comprendo –dijo Brouard-. Lo bello es bello, y lo sublime es lo sublime.
¿Cómo distinguirlos?
-Por medio del tacto -respondió Pécuchet.
-Y el tacto, ¿de dónde proviene?
-¡Del gusto!
-¿Qué es el gusto?
Ha sido definido como un discernimiento especial, un juicio rápido, la capacidad de distinguir determinadas relaciones.
-En fin, el gusto es el gusto, y todo esto no indica cómo tenerlo.
Es preciso observar las reglas, pero las reglas varían. Y por perfecta que sea una obra, nunca podrá ser irreprochable. Sin embargo, hay una belleza indestructible, cuyas leyes ignoramos, pues su génesis es misteriosa.
Puesto que una idea no puede expresarse mediante todas las formas, hemos de reconocer los límites entre las artes y, en cada una de ellas, varios géneros. Pero surgen combinaciones en las que el estilo de una entrará a formar parte de la otra, con peligro de desviarse de su fin, de no ser verdadero.
La aplicación demasiado exacta de la verdad perjudica a la belleza y la preocupación por la belleza impide la verdad. Sin embargo, sin ideal no hay verdad. Por ello los tipos son de una realidad más permanente que los retratos. El arte, además, sólo trata de lo verosímil, pero la verosimilitud depende de quien la observa. Es una cosa relativa, pasajera.
Así se perdían en razonamientos. Brouvard creía cada vez menos en la estética.
-Si no es una broma, su rigor se demostrará con ejemplos. Pero escucha. –Y leyó una nota que le había supuesto muchas búsquedas:
-Bouhours acusa a Tácito de no tener la simplicidad que reclama la Historia. Droz, un profesor, reprueba a Shakespeare por su mezcla de lo serio y lo cómico. Nisard, otro profesor, opina que André Chénier, como poeta, está por debajo del siglo XVII. Blair, inglés, deplora en Virgilio el cuadro de las arpías. Marmontel gime por las licencias de Homero. Lamotte no admite en absoluto la inmoralidad de los héroes. Vida se indigna por sus comparaciones. ¡En una palabra, todos los hacedores de retórica, poéticas y estéticas me parecen imbéciles!
-¡Exageras! –dijo Pécuchet.
Tenía grandes dudas, pues si los espíritus mediocres (como observa Longin) son incapaces de cometer faltas, las faltas son propias de los maestros, ¿y habrá que admirarlas? ¡Esto es demasiado fuerte! Sin embargo, ¡los maestros son los maestros! Hubiera querido armonizar las doctrinas y las obras, las críticas y los poetas, captar la esencia de lo bello. Esas cuestiones le preocupaban de tal manera, que se le revolvió la bilis. Ganó con ello una ictericia.”

10 Julio 2005 Comentar

“EL SECRETO”. Donna Tartt (1992)

La muerte es la madre de la belleza _dijo Henry. -Y ¿qué es la belleza? -El terror. -Bien dicho -coincidió Julian- . La belleza raramente es suave o consoladora. Más bien al contrario. La genuina belleza siempre es bastante sobrecogedora. Miré a Camila Su cara resplandecía a la luz del sol, y pensé en aquel verso de la Ilíada que me gusta tanto, acerca de Palas Atenea y sus terribles ojos centelleantes. -Y si la belleza es terror -dijo Julian-, entonces, ¿qué es el deseo? Creemos tener muchos deseos, pero de hecho sólo tenemos uno ¿Cúal es? -Vivir- dijo Camila. _Vivir eternamente- dijo Bunny con la barbilla apoyada en la palma de la mano.

15 Febrero 2005 2 Comentarios

“ALFIE” Guión de Bill Naughton (1965)

“Lo malo es que sigo pensando en ella. No me la quito de la cabeza. ¡Quién iba a pensar que una viciosa como ella aún puede despertar ciertos sentimientos!
Quizá parezca raro, pero en el fondo es muy tierna y tiene el cuerpo todavía muy bien. ¿Saben? hasta me llega a parecer guapa. Al fin y al cabo, la belleza no la descubren los ojos. Es en la vehemencia del deseo donde se descubre la belleza.”

15 Enero 2005 5 Comentarios

“HISTORIA DE LA BELLEZA” Umberto Eco (2004)

“Bello” – al igual que “gracioso”, “bonito”, o bien “sublime”, “maravilloso”, “soberbio” y expresiones similares- es un adjetivo que utilizamos a menudo para calificar una cosa que nos gusta. En este sentido, parece que ser bello equivale a ser bueno y, de hecho, en distintas épocas históricas se ha establecido un estrecho vínculo entre lo Bello y lo Bueno. Pero si juzgamos a partir de nuestra experiencia cotidiana, tendemos a considerar bueno aquello que no sólo nos gusta, sino que además querríamos poseer. Son infinitas las cosas que nos parecen buenas –un amor correspondido, una fortuna honradamente adquirida, un manjar refinado- y en todos estos casos desearíamos poseer ese bien. Es un bien aquello que estimula nuestro deseo.

Asimismo, cuando juzgamos buena una acción virtuosa, nos gustaría que fuera obra nuestra, o esperamos llegar a realizar una acción de mérito semejante, espoleados por el ejemplo de lo que consideramos que está bien. O bien llamamos bueno a aquello que se ajusta a cierto principio ideal pero que produce dolor, como la muerte gloriosa de un héroe, la dedicación de quien cuida a un leproso, el sacrificio de la vida de un padre para salvar a su hijo… En estos casos reconocemos que la acción es buena, pero –ya sea por egoísmo o por temor- no nos gustaría vernos envueltos en una experiencia similar. Reconocemos ese hecho como un bien, pero un bien ajeno, que contemplamos con cierto distanciamiento, aunque con emoción, y sin sentirnos arrastrados por el deseo. A menudo, para referirnos a actos virtuosos que preferimos admirar a realizar hablamos de una “bella acción”.
Si reflexionamos sobre la postura de distanciamiento que nos permite calificar de bello un bien que no suscita en nosotros deseo, nos damos cuenta de que hablamos de belleza cuando disfrutamos de algo por lo que es en sí mismo, independientemente del hecho de que lo poseamos. Incluso una tarta nupcial bien hecha, si la admiramos en el escaparate de una pastelería, nos parece bella, aunque por razones de salud o de falta de apetito no la deseamos como un bien que hay que conquistar. Es bello aquello que, si fuera nuestro, nos haría felices, pero que sigue siendo bello aunque pertenezca a otra persona. Naturalmente, no estamos considerando la actitud de quien, ante un objeto bello como el cuadro de un gran pintor, desea poseerlo por el orgullo de ser su dueño, para poder contemplarlo todos los día o porque tiene un gran valor económico. Estas formas de pasión, celos, deseo de posesión, envidia o avidez no tienen ninguna relación con el sentimiento de lo bello. El sediento que cuando encuentra una fuente se precipita a beber no contempla su belleza. Podrá hacerlo más tarde, una vez que ha aplacado su deseo. De ahí que el sentimiento de la belleza difiera del deseo. Podemos juzgar bellísimas a ciertas personas, aunque no las deseemos sexualmente o sepamos que nunca podremos poseerlas. En cambio, si deseamos a una persona (que, por otra parte, incluso podría ser fea) y no podemos tener con ella las relaciones esperadas, sufriremos.

15 Diciembre 2004 Comentar

“LA CASA DE LA VIDA” Mario Praz (1958)

“Ay, cuando veo una cosa bella, no puedo resistirme: debo poseerla. Con los espejos, los muebles y los libros, afortunadamente, es sólo cuestión de dinero; con los seres humanos, desgraciadamente, las cosas no son tan sencillas.”

15 Octubre 2004 1 Comentario

“CULTIVO DE LA ESTÉTICA Y BELLEZA DE LA MUJER” Dr Areny (1925)

“La belleza perfecta no existe; por eso los pintores y escultores para componer una figura ideal, necesitan utilizar modelos distintos para reunir en un conjunto la perfección que aporte cada uno formando un todo perfecto según las reglas del arte y de la estética.”

15 Septiembre 2004 Comentar

“ESCRITOS SOBRE ARTE” Jean Dubuffet (Barral, 1975)

“Pues el arte es un gran encanto para el hombre. La necesidad del arte es para el hombre una necesidad totalmente primordial, tanto o quizá más que la necesidad de pan. Sin pan el hombre se muere de hambre, pero sin arte se muere de hastío. Vean qué puesto capital ostentan en la vida de cualquier hombre actual el cine, la música, la radio y la literatura del periódico…”
“Pero pensad sobre todo en las artes que no tiene nombre –afortunadamente hasta ahora no tienen nombre, aún no se dieron demasiada cuenta de que son unas artes y, gracias a ello, florecen y abundan libremente- me refiero al arte de hablar, al arte de andar, al arte de echar humo del cigarrillo con gracia o desenvoltura. El arte de seducir. El arte de bailar el vals, el arte de asar un pollo, el arte de dar, el arte de recibir.”
“NO DESECHAR LA MITAD. Abstengámonos de una cierta manera de desechar la mitad del mundo por considerarla fea. Amemos apasionadamente el todo, las dos mitades, sin preferencias preconcebidas. No existen cosas feas. Basta que un mago las toque con su varita para que se vuelvan espléndidas. De dos individuos que disputan porque uno gusta del aceite rancio y el otro no, siempre el que ama es el que lleva la razón. En estos litigios no existen las malas causas.”
“EL NORTE SE DESPLAZA. En el alma del hombre anida una apetencia tan grande de permanencia, que desea ávidamente -y eso es muy conmovedor- la supervivencia de sus alegrías y de sus verdades. ¡Cómo querría que su belleza permaneciese fija, como su estrella polar! ¡Que renuncie a esa idea! Su belleza languidece y muere como todo lo humano; una nueva y joven belleza le sucede, que a su vez envejece. Llamamos bello a todo lo que nos apasiona, y nada apasiona largamente al hombre y lo único permanente es su pasión, cuyo objeto cambia. Dentro de lo absoluto no hay sino el vacío absoluto. El polo de lo bello cambia un poco cada día; de una estación a otra, cambia de humor. Lo que a nuestros padres encantaba, a nosotros ya no nos encanta, incluso lo que nos encantaba la última temporada.”

15 Agosto 2004 Comentar

“LANZAROTE” Michel Houellebecq (2000)

“…los habitantes de Lanzarote, a pesar de su curiosa actitud reservada, no se diferencian de otros autóctonos en lo tocante a su relación con la belleza del paisaje en que viven. Insensible por completo al esplendor de su entorno natural, el autóctono se dedica, en general, a destruirlo…, para desesperación del turista, ser sensible ansioso de dicha. Cuando el turista le ha hecho ver la belleza, el autóctono es capaz de verla, de conservarla y de organizar su explotación comercial en forma de excursiones.”

15 Enero 2004 1 Comentario

“EL ELOGIO DE LA SOMBRA” Junichirô Tanizaki (1933)

“Si en la casa japonesa el alero del tejado sobresale tanto es debido al clima, a los materiales de construcción y a diferentes factores, sin duda. A falta, por ejemplo de ladrillos, cristal y cemento para proteger las paredes contra las ráfagas laterales de lluvia, ha habido que proyectar el tejado hacia delante de manera que el japonés, que también hubiera preferido una vivienda oscura, se ha visto obligado a hacer de la necesidad virtud. Pero eso que generalmente se llama bello no es más que una sublimación de las realidades de la vida, y así fue como nuestros antepasados, obligados a residir, lo quisieran o no, en viviendas oscuras, descubrieron un día lo bello en el seno de la sombra y no tardaron en utilizar la sombra para obtener efectos estéticos.”

“Lo bello no es una sustancia en sí sino tan sólo un dibujo de sombras, un juego de claroscuros producido por la yuxtaposición de diferentes sustancias. Así como una piedra fosforescente colocada en la oscuridad, emite una irradiación y expuesta a plena luz pierde toda su fascinación de joya preciosa, de igual manera la belleza pierde su existencia si se le suprimen los efectos de la sombra.”

15 Diciembre 2003 Comentar

“120 PENSAMIENTOS POR MINUTO” Carlos Marquerie (2002)

Mis lágrimas

Mis lágrimas surgen por tanta belleza;
por el miedo a no ser capaz de aprovechar tanta belleza;
por la fragilidad de los momentos en que encontramos la belleza;
y ante la incapacidad de mi mente de entender la belleza en su totalidad.
Surgen por lo insoportable de la vida sin belleza,
por lo desesperado de su búsqueda,
por el profundo miedo al hastío causado por la tantas veces infructuosa búsqueda de la belleza.
Surgen por tantos días vividos en la seguridad de la imposibilidad de la belleza;
y por la ansiedad de tantos, tantos días esperando un momento así, ante la belleza.
Surgen en la soledad en que me sumerge la belleza,
y por las muchas veces que es imposible compartirla.
Surgen por la consciencia de lo deformada que tengo la percepción de la belleza;
por lo fácil que es perder la ingenuidad indispensable para disfrutar ante la belleza.
Surgen por tanta adulteración de belleza que nos rodea.
Surgen ante la destrucción de la belleza,
ante lo irremediable de su destrucción,
ante el vacío que nos deja su destrucción.
Surgen ante las clasificaciones de belleza,
ante la reducción de la belleza a términos contables.
¿Quién puede cualificar o contabilizar la belleza?
Surgen de lo innombrable de la belleza.
Surgen ante la tragedia de la belleza.
Surgen ante la imposibilidad de poseer la belleza.

11 Noviembre 2003 2 Comentarios

“LA MUERTE EN VENECIA” Thomas Mann (1912)

“Su belleza superaba lo expresable, y, como tantas otras veces, Aschenbach sintió, apesadumbrado, que la palabra sólo puede celebrar la belleza, no reproducirla.”